Familia Dehoniana | LAICOS DEHONIANOS
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LAICOS DEHONIANOS

El P. Dehon tuvo una gran preocupación por la formación espiritual, intelectual y social del clero. Siempre tuvo un gran aprecio por los laicos, a los que ayudó en la catequesis en la Parroquia de San Sulpicio de París. Luego se encontró a un grupo de laicos que pertenecían a la Conferencia de San Vicente de Paúl en la parroquia principal de San Quintin. Siempre mostró preocupación por los laicos, por eso cuando en 1878 fundó su congregación, inició al mismo tiempo la Asociación Reparadora para personas que querían vivir la misma espiritualidad.

Los laicos Dehonianos somos mujeres y hombres cristianos católicos, que entendemos que la vida es vocación y servicio, por tanto, queremos aceptar la llamada que Cristo nos hace a vivir nuestro bautismo de forma plena según la espiritualidad dehoniana. Con ello queremos:

Oración, acción de gracias, e intercesión por todos los hombres.0%
Escuchar y meditar la Palabra de Dios.0%
Celebrar los sacramentos, especialmente la Eucaristía.0%

Cada vez más laicos piden participar en la espiritualidad de las Congregaciones religiosas, pero sin perder su identidad laical.

 

El primer grupo de laicos nació el 27 de febrero de 2000 en Alba de Tormes, dando lugar posteriormente a la formación de grupos locales en otras zonas de España.

A nivel nacional se realizan dos encuentros anuales y cada dos años se realiza la Celebración de la Pascua.

 

Organización de los grupos locales:

  • Se realizan dos reuniones al mes de formación y celebración.
  • Encuentros más lúdicos a lo largo del año.
  • Dos retiros de grupo: Adviento-Navidad y Cuaresma-Pascua.

La vida de los laicos dehonianos es un estilo de vida, se quiere vivir en una actitud de disponibilidad, ofreciendo la ayuda y presencia a los demás.

 

La situación está llevando a los religiosos y laicos a una colaboración en una misión compartida que potencia las energías apostólicas para la evangelización. El P. Dehon escribió en su obra Nuestros Congresos de 1897: “Hay menos clero que antes. Hay algunas veces más facilidad para los laicos en el tiempo actual para acudir a ciertas miserias, que el sacerdote de ninguna manera puede atender. El apostolado laico, además, no es otra cosa que la expansión o floración de la caridad cristiana, y es algunas veces un deber. El Santo Padre quiere mucho esta acción común del laico y del sacerdote”.